El refugio de Peñas Blancas
lunes, 6 de junio de 2011Si hay que poner a alguien a parir pues se le pone, creo que forma parte de eso que hemos convenido en llamar convivencia y como tal hay que tomarlo, pero también, si hay que elogiar ó piropear a alguien pues tres/cuartos de lo mismo. Y hoy toca esto último, aplaudir a los (principalmente) escaladores que han levantado y construido el actual refugio de Peñas Blancas donde este fin de semana hemos pasado la noche viendo estrellas.
Creo que la primera vez que vi el refugio fue sobre los años 80 cuando nuestra relación con los escaladores era de auténtica hermandad. Ellos nos llamaban «recoge mierdas» (en su bendita ignorancia creían que las egagrópilas que cogiamos en el monte eran excrementos) y nosotros amenazábamos con sabotearles sus rutas (de escalada) si se les ocurría hacer puntos de reunión en el nido de alguna de las muchas rapaces que allí crían. Como verdaderos hermanos, iba diciendo.
(Pulsando aquí puedes cambiar la fotografía superior por una panorámica 360º, realizada desde el vértice geodésico de Peñas blancas desde donde también se ve el refugio.)
Desde entonces apenas había visitado esa «zona de escaladores«. Hasta hace un par de semanas en que nos cruzamos con algunos conocidos que bajaban del refugio como auténticos sherpas de montaña, a saber: cargados como burros himalayos: con chapas gigantescas, tablones de madera, hierros oxidados, sillas viejas, etc… estaban recogiendo el escombro acumulado durante los últimos años junto al refugio (que no es poco). Dandole los últimos retoques.
Este fin de semana hemos pasado allí la noche, disfrutando de un fabuloso cielo de estrellas y de un digno refugio a la altura del paraje sobre el que se encuentra. Es una pequeña habitación de 3×3 mts, de muros de roca «nativa» asentada con cemento, una puerta y una ventana recias con su correspondientes cierres, un suelo de cemento a nivel cubierto de telas aislantes y un techo que incluye cubierta térmica y perfectamente estanco mediante siliconas. Placas solares en el tejado alimentan 2 puntos de luz en el interior. El refugio cuenta con 3 literas fabulosamente acolchadas y suelo como para dormir 3-4 personas cómodamente.
Lo dicho, señores escaladores, les hemos dejado las felicitaciones por escrito en el cuaderno de bitácora del refugio, una botella de vino, alguna lata y nos hemos traido un buen sabor de boca. Buen trabajo
Nota: Lo del vino es únicamente con carácter informativo, cuando bajabamos nos hemos tropezado con otro con conocido escalador que se ha mostrado muy contento ante la perspectiva de comerse el bocadillo acompañado de vino. No lo busquen.
Nota II: No dejen de cargar la panorámica (accesible simplemente clickeando en el link que hay después de la foto) y sobre la panorámica ya cargada hagan click derecho y seleccionen Little Planet View
Idiotismo regional
domingo, 22 de agosto de 2010Imagínense por un momento una situación como la siguiente: mes de Febrero, como cada año, al sur del rio Jucar los bares se llenan de ludópatas. Armados con un cubata imitación de garrafón atrancan las máquinas tragaperras de los bares de carretera. Al mismo tiempo, y también en la misma región comienzan a desprenderse de la pared los azulejos verdes que son múltiplo de 17 o 221. Al llegar Abril los ludópatas desaparecen y dejan de caerse solo los azulejos verdes para pasar a caerse todos, como siempre…
Si una situación así se produjese lo normal sería mostrar algún tipo de sorpresa o estupor ¿comoll? Entonces porque vemos con tanta naturalidad y normalidad que de repente, llegue el mes de agosto y Galicia se llene de pirómanos. ¿son acaso las enfermedades mentales como las margaritas? ¿estacionales? y si es una enfemedad, y no es algo voluntario, ¿no sería de esperar (que no de desear) que hicieran estragos durante todo el año?.
¿No sería lógico tambien pensar que las enfermedades mentales estuvieran influenciadas por la geografía y meteorología?. Llama la atención la densidad de pirómanos en aquellas latitudes (montes frescos, verdes y húmedos) comparada con la de Murcia/Almería (montes secos y «butaneros«). Es como si un señor nacido en La Gineta, provincia de Albacete, le cogiese miedo a las olas del mar. Hombre, pues seguro que alguno hay, como seguro es que la fobia le atosiga tanto en verano como en invierno. Eso por no hablar de las tormentas eléctricas y los rayos… que cuando se ceban, se ceban… y le cogen manía a un area calificada como terreno no urbanizables y pinpam pinpam pinpam… que se lo digan a Portugal que a cada año que pasa le caen más y más rayos. Van a acabar por no gastar ni en enchufes, con sacar el cable por ventana…
Charco azul
martes, 10 de agosto de 2010No es por darles envidia Bueno si, para que nos vamos a engañar, es por dar envidia: allí me bañé yo no hace ni un año, y ahí me gustaría volver a estar, en el charco azul de la isla de El Hierro en Canarias.
Ya lo comenté en su dia, recien aterrizados de las islas. El otro dia me dio nostalgia y rejunté algunos de los vídeos que grabamos esa tarde.
Crítica cinematográfica sin contemplaciones VIII
sábado, 5 de junio de 2010
Alicia en el pais de las maravillas
Ficcion, aventuras. Mala.
Inicialmente la califiqué de Pasable, pero me retracto, la película es mala. Aburre desde los 10 min. Y es que no basta una estética y unos efectos visuales impresionantes para justificar una película, ni aun tratandose de «Alicia en el PM» a manos de Tim Burton (algo que a priori reconozco me pareció un acierto). No bastan unos escenarios de colorines, liebres que hablan y personajes con la cabeza gorda para aguantar el tipo durante más de 15 ó 20 minutos.
Para empezar no es «Alicia en el PM«, sino un refrito entre esta y «A través del espejo«. Y para terminar creo que el tema de Lewis Carroll, con todos sus transfondos y dobles lecturas sociales, críticas a la época, numerología y personajes pesadillescos se pierden en cuanto los coge un director de cine yanqui y los convierte en un espectaculo circense de bichos raros y disneyworld (no en vano son los productores). Aunque suene a topicazo, creo que la verdadera película de «Alicia en el PM» vendrá otro día de manos de un director europeo ó, al menos, de un director de cine no-hollywoodiense.

The wolfman
Ficción, suspense/miedo. Buena a Muy buena. Hace tiempo decía alguien en TV que «este año estaba lloviendo como antiguamente«, esta película hace buena esa frase: han hecho una película de miedo de la de antes. Pocas veces un remake mejora y supera tan claramente el original, sin que este abuso se base (únicamente) en una indiscutible mejora tecnológica. La ambientación gótica, la fotografía (que más que iluminar se diría que sombrea) y los actores que están geniales.
Lo que más me ha gustado es que han respetado mucho el aspecto del hombre-lobo original, evitando las posteriores «mejoras biológicas» que se les ha ido introduciendo en el cine (pareciendolo cada vez más a un animal y no a un hombre-lobo). Evidentemente la infografía & co. están ahí y se dejan notar, pero no con intención de abusar ó una especie de dejar en evidencia produciones anteriores. Las escenas de hombre-lobo corriendo a cuatro patas es de lo mejorcito que he visto, de las pocas que resultan creibles.
Por sacarle algún pero: quizás dure demasiado.
Trailer – Torrent VOS Sigue leyendo…
Un calderico
domingo, 19 de abril de 2009
La verdad es que no soy un especialista del caldero. Pero mal del todo no me sabe sale.
Ingredientes para cuatro personas:
– 1 kg de morralla (como mínimo)
– 5 ñoras
– un manojo de perejil
– 4 ó 5 ajos
– arroz
– Aceite y sal
– Ajo o Alioli (un ajo o dos, aceite, limón y sal)
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Islas Azores, el paraiso de las Hortensias.
martes, 11 de septiembre de 2007El paraiso de las Hortensias, de las fuchsias y de mucho más…, aquello es un puñetero jardín, si como a mí, te gusta la jardinería y la botánica en las islas Azores disfrutas como un crio. El domingo, despues de 3 vuelos consecutivos (Horta-Lisboa, Lisboa-Madrid, Madrid-Alicante) volvimos con un agradable recuerdo y un montón de fotografias.
Como El Hierro, las Azores son 9 islas de origen volcánico, pero más volcánicas si cabe (actualmente en la isla de Faial celebran el 50 aniversario de la erupción del Volcan de los Capelinhos), en alguna de ellas se pueden visitar (nosotros no lo hicimos) pequeñas fumarolas y practicamente todas tienen uno ó más crateres en sus rutas turísticas habituales.
A poco más de dos horas de vuelo desde Lisboa disfrutan de un clima envidiable, con lluvias y temperaturas suaves durante todo el año (incluidas las subacuáticas), lo que sumado al excelente suelo de lava volcánica (permeable y rico y en potasio), hace que si te cansas de una maceta y la tiras por la ventana crezca más y mejor que si la cuidase el mismísimo jardinero del Palacio Real. Allí (y no es una forma/exageración al escribir) cuando salen a desbrozar, a quitar la mala hierba de la puerta, se dedican a arrancar helechos arborescentes, gladiolos, fuchias, pythosporum, amarillis, clivias, hortensias, jenjibre blanco, iris, bambú, lirios, etc etc etc… Cada vez que veía un desbroce me ponía malo: «Dios!! acaba de arrancar 500 euros en macetas!!«.
Claro, todo sea dicho. No son especies nativas sino invasoras, introducidas por los portugueses que seguramente no esperaban que lo de lanzarlas por las ventana les fuese a sentar tan estupendisimamente bien (ahi laderas de cañas, de caña común, la de nuestras ramblas, que de lejos parecen praderas de cesped).
Si no fuese por esto y por los terremotos y los volcanes (viendo sus historial es difícil no acordarse del tema «Añoralgias» de Les Luthiers) , las islas Azores serían casi vírgenes. La vegetación es sencillamente exhuberante, casi tropical. Bosques de laurisilva que llegan hasta la linea de costa e impenetrables en su interior, grandes praderas de pasto bordeadas de Hortensias y arroyos que se cuentan con los dedos de una mano (y sobran 4). Hay zonas (pico Carvao) en que pareces pasear por una postal ó por un escenario de dibujos animados: todo de variados tonos de verde, floridos setos, perfectos arbolitos recortados en el horizonte, cielos inmaculadamente azules, redonditas nubes blancas y en medio una vaca esperando al lechero, que por cierto vá a caballo.
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